Hasta siempre amigo
Entre las 1 y 2 AM, no podía conciliar el sueño, despierto cada 20 min, no sé porque, quizás algo malo se avecina, no muy dentro de mí ya iba descifrando que era, ya había pasado 1 mes y mi papá no salía de UCI, estaba seguro que se recuperaría, eso lo decían por la tv, era la única forma de vencer a la enfermedad. Entre sueños recibí una llamada: alo? Si mamá, balbuceé y colgué. Medio dormido pensé que una llamada a esa hora no significaba nada bueno, ya sabía que era, lo sabía, no quise bajar, me mentí y traté de seguir durmiendo, recibí la misma llamada nuevamente: hijo, baja un rato. Dentro de mí tenía miedo por lo que me dirían, me estaba preparando para aceptar la muerte de mi papá: ¿a qué hora habrá muerto? Voy bajando las escaleras, apoyado, enrosqué la llave, sentí mucho miedo antes de entrar, al ver el interior de la casa, las luces de la sala y de la habitación de mi papá estaban prendidas, en el pasillo mi mamá me miró, también mi hermano y mi hermana al suelo, “tu papá ha muerto hijo” ella lloraba, eso hizo que se me rompiera mas el corazón y que la herida se sienta.
Mi papá siempre fantaseaba con la muerte, me
decía: “algún día me va a pasar algo en el trabajo hijo, me puedo morir, un
choro viene y me dispara, uno nunca sabe” me lo decía cada cuanto, quizá cuando
se sentía solo, uno escuchaba y pensaba a él no le va a pasar eso, de tantos.
Por la av Faucett, de regreso le decía, y como
vas con mamá, pa: bien hijo. Sabes viejo, si quieres rehacer tu vida yo te veo
apoyar, él me quedó mirando, con la mano al volante, no era mala mirada, sino
una compasiva, se me quedó grabada, ese rostro quedó grabado hasta ahora, si su
rostro fue así siempre.
Es por eso que salíamos, quizá por lo que me
decía, inconscientemente entendí que sí se podía morir y aproveché pasar tiempo
con él, íbamos a los partidos, lo que más nos unía, así nos queriamos. Pocas
fotos, no nos decíamos mucho sobre nuestros sentimientos, quizá fuese mejor
así.
Me senté en el sillón de 3 piezas, ya eran las
3- 4 AM, lloraba en recuerdos e imágenes con él, la última vez que tomamos, la
última foto, el último partido, ¿habrá sufrido mucho? ¿veré su cuerpo? La
última vez que lo vi fue un mes antes, no lo pude tocar ni despedir, le tocaba
el vidrio y le decía te sientes mejor papá? Él me hacía el dedo ok. Le hice
bromas pesadas pensando que se recuperaría, le tejí una chalina para cuando
salga y en su recuperación la use, fantaseaba con ir al hospital vestido de DR
y abrazarlo por últimavez, ya no lo iba a ver nunca más, ¿eso es la vida? Fue
en esto que decidí definitivamente que no hay un cielo ni infierno.
Llamaron a Sara y Javier, este segundo había
burlado la muerte por el mismo motivo, en la agonía de mis pensamientos pensaba
que porque a él no y a mi papá sí. Teníamos que avisar a la familia, de a pocos
irse enterando. Nos dijeron que teníamos que reconocer el cuerpo y enterrarlo
hoy mismo, ya eran 6 AM, mamá y Jesús fueron al hospital, nos encontraríamos en
el cementerio todos, yo iría con Mila.
No entendía porque usar ropa negra y porque la
estaba buscando, por mi mente vagaba, de qué importa todo esto: “mi papá ha
muerto” ¿ahora qué?
Cuando llegaron Sara y Javier, lloraron con
mamá, yo fui con él a comprar pan, me contó como se estaba recuperando, al rato
se fueron y quedamos en ir a su casa para recogerlos.
En el camino no hablamos mucho con Mila, cada
uno pensaba por su lado, pero el dolor era el mismo, cuando llegamos a Rescato,
sólo recogimos a Sara. Durante el camino empecé a llorar escuchando un beso y
una flor, pensaba en el camino de vida de mi papá, sus logros, la injusticia,
el cariño y el tiempo. Al llegar a la vía expresa nos detuvieron 2 policías
preguntando el motivo: “Ha fallecido mi papá, es también policía, Cotabambas”
Pase. Escuché mas arriba y divisé el auto y féretro de mi papá, lo acompañan 2
llantos en auto, las sirenas sonaban y lloraban, sabía que era él, “de verdad
se murió mi papá” quise seguir al auto, pero lo perdí de vista y seguí
manejando.
Al llegar nos dijeron sólo familiares directos
y se pueden quedar 15 minutos, tenemos que enterrar mas personas. Todas con el
mismo pesar y dolor en el corazón que nosotros, después de su entierro dejaron
de importarme muchas cosas.
Hasta siempre amigo - Bestia bebé
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