Ayacucho

Viajar a Ayacucho es como estar en una reunión familiar y la cena está a punto de servirse, su gente te trata muy bien, como familia, como si fueras alguien que viene luego de un largo tiempo. Aunque nunca se hayan visto las caras te tratan como si fueras un amigo. 

El pueblo es amable, las paredes te hacen sentir como si estuvieras en el barrio y calles angostas de la ciudad son como el trato de los ciudadanos, íntimo

s, con cariño y fraternales.

Durante la mañana y tarde del 16/04 me estuvo carcomiendo la cabeza el tomar la decisión de ir o no ayacucho, tenía 100 motivos que me hacían vacilar:

La arquitectura de la ciudad

La soledad del viaje

El trajín del día a día del viaje

El ¿no ibas a viajar a Ayacucho? De los demás

Le di muchas vueltas lo pensé de sobremanera, tanto fue el punto que lo pensé en la mañana, mientras desayunaba o manejaba a la oficina.

Ya con la compu enfrente mío tenía la página web abierta de la compra del pasaje pero no me decidía a dar click, algo me congelaba a decidirme. Por la tarde luego de almorzar decidí ir al parque y seguir pensándolo. Allí, en el parque roma, iluminado por el sol, frente a la virgen y rodeado de otras 3 bancas estaba yo, divagando en la decisión de viajar o quedarme. Lo que me animó fue el no tener nada que hacer durante los días feriados, ¿qué voy a hacer pensé? y caminé entusiasta a la oficina, a paso raudo, sin antes ir a comprarme un marciano en el portón.

Al llegar le hice un par de preguntas a Sheyla, nuevamente vacilando en ir o no, ya había encontrado un descuento de 15 soles en el ticket, sentía miedo al hacer click, ahora pensándolo bien era la pregunta ¿qué voy a hacer solo? Me paraba y iba al baño y dentro de él pensaba, ¿qué hago? ¿voy o no voy? te quedas aquí Bryan? Aquí no hay ni pincho que hacer, "vamos, decídete" volví a mi silla y dije vamos a comprarlo, no sin antes aguantarlo nuevamente por cualquier excusa, qué dilema dios, me ensimismaba en la compra del pasaje. Ya sin tanto pensar, me senté, pasé saliva, elegí el asiento y lo compré, ya estaba hecho (tengo que aceptar que por unos minutos pensé en no ir y perder los 190 soles que pagué por el pasaje. Le comenté a Sheyla de que había comprado el ticket y me dijo algo similar a "que aburrido ir solo" lo que me hice pensar en los factores por los que no me decidía, "no me la bajes pues, igual voy a ir" busqué rápidamente tours y lugares que visitar allí por youtube, por otro lado en un viejo y oxidado blog escribía que tengo que llevar, entre los objetivos más importantes estaban "celecoxib, factor, bastón, rodillera, cargador" indispensables para el viaje “qué bueno que llevé todo eso, sino hubiera sido muy difícil disfrutar” pensé luego.

 

Durante el almuerzo en la oficina no mencioné el tema porque no estaba seguro si iría. Ya al salir de la oficina manejé hasta la casa y encontré dentro a un señor que cambiaba las cortinas y a mamá, Mila y Emiliano, les pedí ayuda sobre un maletín y luego les conté que me iba para Ayacucho, cuando les pregunté con quién les dije solo, a lo que me dijeron que porque solo? así no te vas a divertir, lo que si influenció en mí y me hizo vacilar mucho, al punto que me demoré en empacar mis cosas y echarme a mirar al techo en las 2 camas, ahora pensando ¿qué voy a hacer cuando llegue? al rato me llegó una llamada de Rosita, no le contesté de buena forma pues porque estaba bajo estrés así que la comunicación fue tosca, le dije adiós y seguí alistándome. "Al carajo, vamos" pensé en un momento, "ya vemos allá" comí algo de estofado por la ansiedad mientras miraba el reloj para que llegue el momento de tomar el taxi.

 

Ya estaba todo listo y esperaba el taxi, mi mamá preocupada me miraba y mi hermana me ayudaba con el taxi, la traté descortésmente cuando pedía el taxi porque se demoraba hasta que llegó y me fui enojado porque no entró y tenía que ir hasta la avenida y también porque iba solo y me lo habían repetido ya varias veces. No es justificación, sé que las traté mal, estaba enojado conmigo, no es la primera vez que me pasa y eso que no me dolía la rodilla, pero el hecho de viajar solo me daba miedo y me lo repetían en vez de apoyarme.

Luego ya de regreso trato de pasar más tiempo, reír y conversar con ellas.

Ya estaba contra el tiempo cuando me encontraba dentro del taxi, de fortuna llegó rápido, me tuve que bajar 1 o 2 cdras antes en las bulliciosas calles de la av tupac amaru, frente mío un local de religiosos, que asistí muchos años atrás con mi amigo chamo porque una compañera del trabajo nos invitó a un evento de fuxion o algo así, al final él se la terminó tirando.

Entre el ruido y las paredes pintadas por barristas me hice camino, al igual que yo los viajeros cargaban sus outfits para las fotos y el respiro por escapar de la rutina. Raudamente y esquivando a todos llegué al terminal, miré de un lado al otro para buscar mi agencia, miraba el reloj, faltaba poco para las 9 pm, divisé la agencia y me impuse poniéndome delante de las 2 personas, le di mi ticket y me reclamó porque llegaba tan tarde de la hora, la chica se apresuró en darme mi ticket y fui a hacer la cola de culebra por el derecho de embarque.

 

Al pasar los rayos X fui apresuradamente a mi puerta de embarque, afortunadamente aún no se iban, al lado mía había una chica que también llegaba tarde, la encargada que denotaba bastante carácter, nos hizo esperar hasta que por fin subimos, a mi lado había una chica bastante lisurienta y denotaba inmadurez y barrio, como siempre quise ser entrador y conversar con ella, para mala suerte se encontraba con su familia sentada alrededor así que sólo atiné a observar la ventana hasta que arrancó el bus luego de 30 min de haberme sentado. Me dormí rápidamente y desperté cerca al jockey, el bus hizo una parada más en un terminal que no conozco, aproveché en comprar agua y unas galletas hasta que empezó el viaje.

Del viaje detesto hablar, todo fue un caos, desde el asiento, las horas, el camino, los pasajeros, todo me pareció mala inversión, no había hora cuando llegar, mis pies ni mi estomago ya no lo soportaban más.

Mis pies, mi pobre pierna era la que pedía más auxilio, ya no sabía por dónde moverme más, con zapatos, sin zapatos, por dentro gritaba en cuánto llegamos y ya ensayaba mi danza al bajar. Miraba los alrededores del bus, el aire caliente debido a las infinitas respiraciones de los pasajeros, nadie decía nada, todos se quejaban en su mente, algunos al igual yo ansiosos por llegar giraban los ojos de un lado o al otro. Al mirar a la ventana ya veía los árboles de retama y ya sabía que estábamos cerca, la señal iba y venía, era una corazonada hasta que logro divisar de lejos una gran ciudad con muchas casas "llegamos" dije en voz alta y la voz se fue corriendo de un asiento al otro.

Algunos decidían bajar antes por la ansiedad o porque simplemente su destino estaba en camino, empecé a divisar a los pobladores y casas en la ciudad, para distraerme, rápidamente pensé "es un pueblo andino", sentí como si fuera una versión mejorada de Huaraz. Al llegar al terminal, me apresuré en bajar rápido, no sin antes pedirle su cel a la señora para tourear juntos, sin segunda. Al bajar me apresuré en estirarme, el ritual le llamo, cadera, isquiotibiales, cuádriceps, glúteos, pero los tobillos seguían hinchados, me dolían y cojeaba, nos recibieron con un bocadito de la ciudad, seguí mis pasos tambaleantes hasta que encontré un baño, me daba cuenta que la ciudad era barata (el baño costaba 1 china).

Luego de cagar, la prioridad era buscar un lugar donde guardar mi maleta, salí y me ofrecían taxis, pregunté donde alquilan, me decían 90, 100, 110 soles (muy caro carajo), mi presupuesto es 50 dije, un señor se me acercó y me dijo en casa cerca a la plaza 45 soles (mentiroso, estaba lejos), se veía buena persona, si lo era, la casa era acogedora y de familia, olvidé preguntar en que piso era. Tomamos un taxi que nos cobró 10 lucas y yo miraba por primera vez la ciudad, la gente, sus casas, negocios, hábitos de lejos, por un rato pensé y ¿si estos 2 pendejos me secuestran? pero no tenían la cara, no lo iban a hacer, al llegar vi que la calle estaba en un pasaje angosto y en bajada (me cagué dije) seguía algo adolorido por el viaje y sólo caminé, me hicieron subir a un 2do piso, yo estaba confiado pero alerta, sin embargo tomé la muña que me dieron (muy confiado), mientras esperaba que acomodaran la cama (mala decisión pensé) para mi buena suerte me ofrecieron la del 1er piso, quizá fue algo divino porque si no me hubiera ido esa misma noche. 

 

Al dejar las cosas me enseñaron la habitación de a lado, estaba hacía el otro lado de la casa así que tenía que salir y entrar a la casa de al lado (incómodo, era eso o empezar de 0 y a buscar).  Ya era de casi mediodía día así que me apliqué, tomé un celecoxib, me puse mi rodillera y subí a cuestas a tomar una moto. 

Al llegar al mercado (caminé casi 3 cdras), busqué rápidamente tours y un lugar para comer, encontré rápido 1 tour y también pedí para Clelia, para que le guarden un asiento en el bus, mientras esperaba la hora comí algo típico de ella (nombres raros a la comida), al terminar me acerqué a la agencia y me dirigieron al bus, justo llegó Clelia y pagó (tuvo suerte, era el único asiento que quedaba), caminando le invité una chela antes de subir (para ir animados). 

Todos iban emparejados, menos mal que fui con ella, sino me hubiera sentido solo. Hubo un percance con la lista y pensé que la iban a bajar a Clelia, pero fue por otra cosa, al arrancar el bus el guía al cual lo llamé profe todo el caminó; nos explicó un poco sobre la ciudad, la verdad es que estábamos contra el tiempo así que la visita a cada punto fue fugaz.

Pero la maldita suerte estuvo de mi lado (al menos ese día). Al llegar al museo hicimos nuestra cola y mientras esperaba me encontré 20 soles, lo levanté como si nada pasó, a los min escucho una conversación a 3 delantes míos entre una señora y su hija sobre que no le había dado el billete y lo estaba buscando (era el que yo encontré) era muy tarde para hacer de generoso y hice como si no escuchaba, me hice el tonto y seguí, pagué mi ticket y ingresé). Brevemente el profe nos explicaba cada cerámica, estaba lleno el lugar, a las justas podíamos ver y seguir avanzando. Al terminar ese recorrido nos fuimos por la parte trasera a dar una pequeña caminata, nada del otro mundo la verdad, lo único emocionante fue las tumbas del final, un hueco muy profundo. Rápidamente, luego fuimos para la pampa de la quinua, que estaba como a 40 min. Al llegar fui a comprar un choclo con quesito, mientras esperaba mi vuelto divisé el camino, había lo opción para ir a caballo, comí rápido y opté por ir a pie, no era muy largo el camino, algo empinado, pero no difícil, con la rodillera y bastón me sentía seguro. Avancé y era cierto no estaba con dolor, pude hacerlo.

Creo que el destino que más esperaba era el de la pampa, lo había visto en fotos y vídeos, sabía de su importancia histórica, eso lo hacía emocionante, al llegar nos dieron 15 min para las fotos, Clelia se había quedado abajo así que abordé a cualquier random para que me tome una foto que me copié como agarrando el obelisco con mis dedos. Luego me acerqué y aprecié la escultura, di una vuelta y ya regresé al punto donde estaba el resto, los esperamos y empezamos a bajar, unas escaleras algo difíciles para mi rodilla, algunas de 1 en 1, inclusive con el bastón, pero si se pudo, aproveché en comprar regalos para los chicos del trabajo y luego al bus. 

El último punto fue este pueblo donde hacen chocolates, decidí comprar algo para shey y un adorno que al final no terminé comprando por tonto y mezquino, lo que si compré fue un chocolate para el camino.

Ya de regreso Clelia se bajó antes y yo casi por la plaza, paseé por la plaza y decidí comprar un tour para el día siguiente, tontamente regresé a la habitación (porque después volví para aplicarme), me cambié porque iba a ir un bar de rock, al pararme sentí dolor pero igual tenía que moverme. Me puse la rodillera, me subí a la moto, estaba guapo y apresuré para el centro, caminando encontré un chifa, comí algo ligero y entre mis pasos y preguntando encontré un bar de rock, ingresé al 3er piso y me pedí una chela.

Allí solo, observaba el show de la banda, ellos tocando y cantando, la gente en banda y yo solo, deseé no estar solo en ese momento pero así es, a veces toca, durante el show al lado de mi paso había un grupo de 3: dos chicas y un chico, crucé miradas con la chica pero no me acerqué por temor, tomé otra chela, ya era algo tarde, casi las 12, ella se acercó a mí y me preguntó: "porque estás allí solo en una esquina? Yo me encontraba en la mesa del barman y ella me jaló y bailamos, justo una canción de los prisioneros, me hubiera acercado antes, sólo me pasó su número, luego conversé un rato más con un señor (este la estaba gileando a la chica) él ya estaba ebrio, me dejó, esperé unos minutos y me fui. Al salir tomé una moto que me llevó, para esto ya el dolor se había ido, era la embriaguez mi analgésico. Cerré los ojos y a dormir.

 

Desperté con tiempo, me tomé un tiempo para ducharme, comer un pedazo de chocolate, alistar mi casaca y salí al ruedo, esa pequeña subida y escalón nuevamente que me dificultaba mi llegada a la moto. Con un poco de espera llegó la moto y me dejó en el mercado, me apuré en llegar a la agencia, un chico que no recuerdo su nombre me llevó al bus, que estaba como a 3 cdras de la plaza.

Al subir estaba más de la mitad de la gente, todos en grupo, para mi suerte encontré un asiento de a 1 y esperé a que nos vayamos. Divisé el ambiente y vi a la mayoría de personas, había una chica guapa delante mío, pensé: me juntaré con ella pensé rápidamente. 

 

Hicimos una parada para desayunar: pedí café y choclo con queso (estaba feo). Aproveché para caminar en los alrededores: había un camino al cruzar la pista que lo seguí, estaba bien y caminaba bien, me alejé unos cientos de metros y veía el fondo del camino que no terminaba, pasó algo loco y por mi mente pasó una canción que no escuchaba hace mucho: delante mío ese camino se partía en 2 y la canción era clara "¿cuál es el camino al que debemos ir, cuál es la razón por la que debemos seguir?" mientras cantaba esa estrofa agarré unas piedras y las tiraba al agua que se había empozado por mi derecha, una charco grande de agua, me sentí en paz, tranquilidad que no sentía hace mucho. Tiré un par de piedras más y me encaminé al bus nuevamente.

El primer punto era una especie de camino corto que nos llevó como a una especie de palmeras, nos explicó brevemente que era, no lo entendí, al llegar esos árboles estaban cuesta abajo por lo que decidí observar alrededores y en particular un árbol que botaba como una especie de nuez. Al volver a donde todos se tomaban fotos le pedí a la chica del bus pues que tomé una foto flexeando los músculos, se rio y lo tomó con su cel, me mandó las fotos rápidamente (ella era alta y agraciada pero trataba mal a sus papás, muy engreída).

 

Ya para la otra ruta la caminata sería más larga, pero buena, se pudo recorrer todo, era una pequeña ciudadela inca, aproveché en tomarme más fotos (tengo una con un águila) y acercarme más a josselyn y sandra. Con la rodillera puesta caminé, recargué agua y hasta me eché a descansar en el grass, quise quedarme allí por horas, viendo el cielo y con mis brazos recostados sobre mi cabeza pero tenía que volver, vi que los botes estaban baratos y no dude en tomar el bote con ellas para regresar, ya me encontraba algo cansado para seguir caminando.

Al bajar y volver al bus faltaba un punto más, yo moría de hambre, nos tomó 30 min llegar al punto, el guía nos hizo bajar una pendiente y luego nos explicó brevemente "tienen para comer o ver las esculturas, tienen 30 min" yo volé a la feria y me pedí un plato y medio de pollo a la parrilla. 

Luego de comer subí a hacía la iglesia, habían unos altos escalones para llegar, al subir y ver la puerta deduje que no había nada emocionante por dentro, sólo una misa, en los extremos, al borde me senté y aprecié el calmado cielo y sol, me sentía calmado apreciando la vista, la rodillera estaba abajo y no había mayor dolor, el bastón era un colchón, mi íntimo. Luego me paré y regresé al bus, me costó encontrarlos, pero estaba contento, estaba feliz carajo.

Ya de regreso pensé y decidí "voy a juntarme con ellas 2" por mi viejo que les converso al bajar del bus, de reojo vi que desde su cel miraban sus fotos que se habían tomado, luego paramos para ir al baño: aquí es pensé (mala decisión) le empecé a hablar en el baño (que idiota eres bryan) ya ni recuerdo que pregunté pero si me dijo su nombre. 

Al subir al bus compré un agua de muña que estaba hirviendo, literalmente me quemó la lengua y un poco los dedos de las manos, guardé silencio como hombre y empecé a tomar 1 sorbo cada minuto sin que nadie se diera para cuenta para no llamar la atención.

En el regreso no pude dormir, veía que muchos si, unos abrazados, otros con el hombro sobre el otro. Yo buscaba señal para escuchar música, así pasó más de 1h y ya pude escuchar algunos temas: escuché tigre ulli, 40 gramos y bestia bebé.

En el camino pensé al bajar voy a hablar con ellas y así lo hice, nos dejaron lejos de la plaza y al bajar las esperé y les dije algo como: chicas, ustedes que están solo me uno a su grupo pues. No sin antes hacerme el gracioso. Luego de conversar hasta la plaza quedamos en juntarnos luego para ir a tomar algo, tomé una moto, volví, me bañé, me puse guapo y regresé a la plaza.

Comí algo en una carretilla y luego un calentito, entré a una juguería y compré un pan con jugo. Luego de idas y venidas con ellas nos encontramos en la plaza, les dije para ir al bar que fui, nos costó ubicarnos y al encontrarlo subimos, hubiera sido mejor el karaoke. Al entrar nos ubicaron al fondo, pedimos un trago y nos lo tomamos mientras conversábamos poco. El sonido era aturdidor, no las escuchaba mucho, ni yo ni ellas estábamos en onda, teníamos que repetir las oraciones 2 veces para poder escucharlas, fue una mala opción ese bar. Luego de reírnos y tomar nos fuimos, yo ya miraba a Josselyn con más interés, era la que me gustaba, no sé si yo a ella. Ellas se fueron caminando y yo tomé una moto. Al llegar comí un pedazo de chocolate, un sorbo de agua, no sin antes ir al baño, por error estaba colocando la llave incorrecta, como 3 min estuve así, luego la cambié y pude hacerlo.

 

Al despertar, ducha, factor, chocolate, agua, subir y tomar moto. Al llegar fui a desayunar al mercado y preguntar donde era la famosa corrida de toros, conversé con Clelia y me dijo que iba a ir, desayuné café y huevos. Al salir me fui a comprar un polo del color del evento, me dijeron que era arriba, divisé que sería innecesario el bastón y casaca, volví a la casa a dejarlos y luego de una mediana espera tomé una moto que me llevó hasta arriba, ya casi todo estaba copado. Traté de ubicarme en la parte superior, accidentadamente subí, me senté en la mitad del camino bastante empinado, no estaba ocupado, quiero moverme pero no puedo, me da roche, me voy a caer y rodar, a los 10 min me levanto para sentarme en las gradas, mi rodilla no dobla, estuvo cerca, casi caigo, por fin llego a terreno firme y para celebrar una cerveza.

 

El calor me enciende, mi cabello está seco como la choza, oh dios sol, sáname hoy, dame de tu energía, espero me trates bien, sabes, estoy viviendo aquí, hoy me siento bien, lo más difícil del día son los escalones que hoy los siento como familia, son los fármacos dentro mío, en mi sangre y cerebro, me sientan bien. Espero, no puedo esperar tanto de pie, me siento, espero, veo a mi alrededor, un niño comienza a conversarme, le sigo la conversa, Es buena gente, buen tipo, de aquí, ¿y tú? de lima, me habla de la playa que nunca ha visto, de la ciudad, él sólo tiene 8 años, pero muy lúcido, conversamos, yo mantengo mi distancia limeña, luego ya no me importó y se hizo pata, estamos allí, pasa el primer camión de agua, él se baja y yo me quedo, regresa mojado y contento, digo la siguiente voy con él. 

Paso el primer toro, más chévere que el toro fueron los caballos y ¿cabalgadores? se veía que eran unos cracks. La gente se divertía, todos esperábamos y la pasábamos bien.

Viene pasando el 2do tanque cisterna, este no me lo pierdo carajo pensé, las escaleras y yo hemos hecho hoy un alto al fuego sólo por hoy, bajo 1 por 1, mirando al suelo, me acomodó detrás de alguien para no quedar del todo empapado, el agua llega a chorros, me cae en mi cabeza y pecho, refrescó, el calor si pegaba duro, volvimos a nuestros sitios y así pasaron las horas.

Lo más emocionante fue el segundo toro, que pasó un poco más enojado y levantó a un busca pleitos que le estaba arrojando cerveza, el dio un giro de 180 y luego lo ayudaron a levantarse, sólo recordará las fotos al día siguiente por lo beodo que estaba, luego volvió a pasar el cisterna y si quedamos bastante empapados, al rato ya me despedí del chibolo y me fui en busca de comida. Al pasar por entre el tumulto el sonido de las pisadas que llegaba a mis oídos era estruendoso, la gente tomaba, bailaba, se divertían, veía a todos en grupo y contestos, no me importó ni me puse triste, seguí con lo mío.

Tomé una combi para volver a la plaza y luego al mirador, el micro al que me subí me dejó 3 cdras antes, fui un tonto, del primer punto el mirador estaba cerca, di una vuelta en vano, tomé una moto nuevamente que me llevó, sentía que me caía en el viaje, las calles eran muy empinadas, ya hasta había pensado como caer.

Al llegar le pregunté, ¿aquí es? sí, allá y vi las escaleras, extrañé mi bastón en ese momento, carajo, ya estoy aquí, vamos: al subir eran escalones pero mientras iba subiendo el camino de mierda se hacía más accidentado. Era un lugar donde estaba el real Ayacucho, la mayoría hablaba en quechua y yo me encontraba en medio de lo que ya no eran escalones sino un camino accidentado y la gente, llegué a un punto en el que dije aquí me quedo, de aquí puedo ver bien todo, me acomodé al costado de un puesto y me senté, aprecié el aeropuerto y las casas de cemento, me quedé sentado allí por 10 o 15 min y no pensé mucho o no recuerdo lo que pensé, me estaba despidiendo de la ciudad, pensaba en la accidentada regresada que iba a tener, veía a mis costados a las personas y su vida calmada o agitado, unos conversaban y comían fruta, otros vendían, que se yo, luego me levanté y comencé a bajar, pude hacerlo sin problemas para mi buena suerte, encontré un camino. Al bajar del todo me sentí como rocky en la peli, cuando bajaba todos los escalones con la canción eye of the tiger, rápidamente tomé una moto para la plaza, no sin antes comprar artesanias de arcilla (caminé) luego de eso si sentí la pegada.

Caminé varias cuadras hasta que finalmente encontré el lugar, compré rápidamente un retablo para mí y una iglesia para la sala de mi casa, luego me senté en la banca a descansar, veía el reloj continuamente porque ese día me regresaba, tenía que volver a la plaza, al frente mío una familia y una pareja de enamorados en risas cómplices. La pata ya me estaba jugando mala pasada, sentía el cansancio. Al llegar a la plaza la fiesta sí que se veía, la gente hacía castillos, algunas se quitaban las camisetas otras más desenfrenadas se levantaban el busto para los mirones. La mayoría bailaba alrededor de la banda, yo observaba de un costado, era muy difícil caminar entre la gente, todo estaba lleno.

Luego de ser observador y sabiendo que ya me iba bajé, compré una cerveza y empecé a bailar entre los grupos, tratando de divertirme, sacando los prohibidos, por un rato me uní a uno de los grupos, Joselyn me escribía pero decía donde, ven, lo vi complicado y  seguí con lo mío, luego de haberme cansado y sentir de haber cumplido mi cometido me fui en busca de la moto.

Luego de caminar nuevamente y ver a todos en grupo allí si me sentí algo solo, fue fugaz ese pensamiento, pero luego me acordé del viaje que hice y todo bien, aunque estaba algo adolorido no me importó. Logré tomar la moto y ir a la casa. 

 

Ya tenía todo listo, la señora me tocó la puerta pensando que me iba a escapar sin pagar y le pagué, quise que le compré algo, pero le dije que no, me regaló un monedero pequeño. Me despedí con gusto de ella y con mis cosas me perdí en la subida a la av. 

 Un mototaxi me llevó hasta el terminal, fue un viaje largo, estaba al límite con el tiempo, al llegar tenía tiempo para comprar algo para el camino, me encontré con la chica que me tomó la foto y sus papás, ella me saludó de buena manera, al subir al lado de mi asiento había un piraña, un prejuicio mío, tenía miedo que alguien (no él) se llevé mis cosas en mitad del camino, eso me mantuvo con un ojo abierto toda la noche. 

El viaje fue un desastre, como la ida, me arrepentí de haber ido nuevamente en asiento de 140°, mis pies y rodillas me lo hicieron saber, el viaje fue más corto que la ida, hubo una parada antes en VES, allí se bajó más de la mitad y pude al menos cambiarme de sitio y acomodarme mejor.

Al llegar a plaza norte la misión se había cumplido, regresar sano y salvo a casa además de un viaje más que contar.




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